Propongo el juego «Abrázame con el corazón». En el plano sutil, abrazo con el corazón a las personas cercanas a mí y caliento sus almas con amor. Después comienza una reacción en cadena: esas almas, calentadas por el amor, abrazan a las personas cercanas a ellas. Así, con nuestro amor, abarcaremos todo el planeta.