«Así como en un movimiento aislado no se puede percibir la danza entera, tampoco se puede comprender el designio del Gran Diseñador a partir de acontecimientos aislados.
Ni los simples mortales, ni los dioses, ni los sabios son capaces de penetrar el misterio de Su providencia ni de describir Sus cualidades y las circunstancias de Su existencia.»
S. B., libro 8, cap. 3, de la oración del elefante Gajendra.
Ni los simples mortales, ni los dioses, ni los sabios son capaces de penetrar el misterio de Su providencia ni de describir Sus cualidades y las circunstancias de Su existencia.»
S. B., libro 8, cap. 3, de la oración del elefante Gajendra.