«El objetivo de la vida es la autoexpresión. Manifestar plenamente nuestra esencia: para eso vivimos. Pero en nuestra época la gente ha empezado a tener miedo de sí misma. Han olvidado que el deber supremo es el deber hacia uno mismo. Por supuesto, son compasivos. Alimentarán al hambriento y vestirán al indigente. Pero sus propias almas están desnudas y mueren de hambre. Hemos perdido el valor. O quizá nunca lo tuvimos. El miedo a la opinión pública es la base de la moral, y el miedo a Dios, el fundamento de la religión. El miedo es lo que nos domina». Oscar Wilde, «El retrato de Dorian Gray»