La ética del cosmos, es decir, de sus seres conscientes, consiste en que no haya sufrimiento en ninguna parte, ni para los seres perfectos ni para los demás animales inmaduros o que apenas comienzan su desarrollo. Esto es una expresión del más puro egoísmo. Pues, si en el universo no hubiera tormentos ni desgracias, ni un solo átomo suyo caería en un organismo imperfecto, sufriente o criminal.
K. Tsiolkovski
K. Tsiolkovski