CLARIVIDENCIA RESONANTE
DÍA 2. VISIÓN DEL AURA
⠀
El arte de percibir lo invisible.
⠀
¡Queridos amigos! Hoy continuamos nuestro viaje por el maravilloso mundo de la percepción humana.
⠀
Ayer conocimos la antigua práctica yóguica del Bhramari, aprendimos a crear una resonancia sonora interna y observamos fenómenos inusuales que pueden surgir ante los ojos cerrados.
⠀
Hoy, en cambio, nuestra tarea es mucho más interesante.
⠀
Intentaremos ver aquello que se encuentra en el mismísimo límite de nuestra percepción visual habitual: los contornos luminosos alrededor de los objetos físicos y del cuerpo humano.
⠀
En las tradiciones esotéricas, estos fenómenos suelen relacionarse con el aura, un sutil campo energético de los seres vivos.
⠀
Pero ¿qué somos capaces de ver exactamente? ¿Y por qué a veces aparece un resplandor apenas perceptible alrededor de los dedos, las palmas de las manos o la cabeza de una persona?
⠀
Hoy intentaremos comprenderlo no solo desde el punto de vista teórico, sino también a través de nuestra propia experiencia.
⠀
Y quizá el espacio habitual que nos rodea se nos revele de una manera completamente distinta.
⠀
PRIMERA PARTE. ¿QUÉ ES EL AURA?
⠀
La idea de que un ser vivo está rodeado por un campo energético invisible aparece en numerosas enseñanzas espirituales y esotéricas.
⠀
En la tradición india encontramos el concepto de
prana —la fuerza vital—, así como la enseñanza sobre las envolturas sutiles del ser humano, llamadas
koshas.
⠀
En la filosofía china existe el concepto de
qi —la energía vital—, cuya circulación ocupa un lugar importante en las prácticas tradicionales de salud y espirituales.
⠀
En el ocultismo occidental se difundió ampliamente la enseñanza sobre el
aura, descrita como una emanación sutil que rodea el cuerpo humano.
⠀
Según algunas concepciones esotéricas, el aura puede variar en color, forma, intensidad y luminosidad. Se considera que sus características están relacionadas con el estado emocional, psíquico o espiritual de la persona.
⠀
Por ejemplo, en diversos sistemas esotéricos, los tonos azules se relacionan con la calma, los verdes con la armonía y los dorados con estados elevados de conciencia.
⠀
Sin embargo, estas correspondencias cromáticas pertenecen a interpretaciones simbólicas y varían según la tradición.
⠀
No existe un método científicamente confirmado para ver y determinar el estado emocional o espiritual de una persona a partir de los colores del aura enel día de hoy no existe.
⠀
Sin embargo, existe una pregunta realmente interesante: ¿por qué algunas personas observan halos claros, oscuros o de colores alrededor de los cuerpos y los objetos?
⠀
Y aquí tenemos algo de lo que hablar.
⠀
PARTE DOS. ¿QUÉ OCULTA NUESTRA VISIÓN?
⠀
Cada segundo, nuestros ojos reciben una enorme cantidad de información visual. Sin embargo, la conciencia no procesa toda esa información con el mismo nivel de detalle.
⠀
Estamos acostumbrados a mirar los objetos directamente: estudiar su forma, su color y sus detalles.
⠀
Pero también existe otra forma de ver: mediante la visión periférica.
⠀
Cuando dejamos de observar fijamente un objeto y mantenemos suavemente la mirada cerca de él, sus límites y el fondo que lo rodea comienzan a percibirse de otra manera.
⠀
Hay tres fenómenos visuales especialmente interesantes.
⠀
1. Contraste en los límites de los objetos.
⠀
Nuestro sistema visual intensifica la percepción de las diferencias entre las zonas claras y oscuras. A veces, esto crea la sensación de una franja clara u oscura adicional a lo largo del borde del objeto.
⠀
2. Adaptación visual.
⠀
Si miramos durante mucho tiempo un contorno determinado, las neuronas visuales modifican gradualmente su respuesta. Después de desplazar la mirada, pueden aparecer imágenes residuales, a veces de otro matiz.
⠀
3. Percepción periférica.
⠀
Las áreas de la retina situadas fuera de la visión central perciben los detalles, el movimiento y el contraste de otra manera. Por eso, un objeto que no miramos directamente, sino un poco de lado, a veces puede parecer extraño.
⠀
Precisamente estas características pueden explicar parte de las observaciones que las personas describen como visión del aura.
⠀
Pero para nuestra investigación esto no es un obstáculo.
⠀
Al contrario, tendremos que averiguar qué es exactamente lo que vemos, cómo surge este fenómeno y si podemos aprender a percibirlo de manera más consciente.
⠀
TERCERA PARTE. EL SONIDO Y LA VISIÓN INTERIOR
⠀
Probablemente recuerden que el primer día conocimos la práctica de Bhramari: una técnica especial de respiración yóguica acompañada de un suave zumbido.
⠀
Hoy volveremos a utilizar esta técnica.
⠀
Pero ahora tendrá una finalidad algo distinta.
⠀
Ayer utilizamos la vibración para prepararnos para observar la pantalla interior.
⠀
Hoy intentaremos averiguar si
el estado posterior al zumbido influye en nuestra capacidad para percibir los efectos visuales más sutiles con los ojos abiertos.
⠀
En el yoga tradicional se presta especial atención al chakra Ajna, el centro simbólico de la visión interior situado en la zona entre las cejas.
⠀
Según las concepciones yóguicas, el trabajo con esterelacionado con el desarrollo de la concentración, la intuición y el conocimiento interior.
⠀
Sin embargo, hoy no intentaremos influir físicamente en esta zona.
⠀
Nuestro trabajo será mucho más sutil: utilizaremos la vibración sonora, la relajación y una forma especial de contemplación.
⠀
Imagina que la superficie del agua está constantemente cubierta de ondas. Incluso si en el fondo hay una piedra hermosa, es difícil distinguirla.
⠀
Pero cuando la superficie del agua se calma, empezamos a ver lo que antes no habíamos notado.
⠀
De manera similar, la meditación sonora puede ayudarnos a calmar la atención y prepararnos para una observación más concentrada.
⠀
Nuestra tarea no es obligar a los ojos a ver algo extraordinario, sino aprender a ver sin la tensión habitual.
⠀
PARTE CUARTA. PRÁCTICA «VISIÓN DEL AURA»
⠀
Duración: 20–25 minutos.
⠀
Para la práctica necesitarás:
⠀
• Una habitación silenciosa con una iluminación suave y uniforme.
• Una pared lisa de color gris claro o blanca.
• Una silla cómoda.
• Tus propias palmas.
• Si es posible, un ayudante para observar el contorno del cuerpo humano.
⠀
Es preferible que la luz no incida directamente en los ojos y que en la pared no haya reflejos brillantes ni sombras marcadas.
⠀
Etapa 1. Primera observación: 3 minutos
⠀
Antes de comenzar la práctica sonora, realizaremos un pequeño experimento.
⠀
Siéntate frente a una pared de color uniforme.
⠀
Levanta una mano y colócala aproximadamente a 30–50 centímetros de los ojos.
⠀
Estira los dedos y deja pequeños espacios entre ellos.
⠀
La mano debe destacarse claramente sobre el fondo de la pared.
⠀
Ahora no mires directamente los dedos, sino una zona del fondo situada aproximadamente a dos o tres centímetros de sus contornos.
⠀
No fuerces la mirada.
⠀
No intentes ver un resplandor deliberadamente.
⠀
Simplemente observa con calma el área alrededor de los dedos durante 15–20 segundos.
⠀
Parpadea con normalidad.
⠀
Después baja la mano y descansa un poco.
⠀
Repite la observación dos veces más.
⠀
Intenta recordar si notaste algo inusual: una franja clara, un contorno oscuro, una ligera neblina, un cambio en el contraste o en el tono del fondo.
⠀
Si no ocurre nada, es completamente normal.
⠀
Ahora solo estamos familiarizándonos con las características iniciales de nuestra percepción visual.
⠀
Etapa 2. Despertar de la resonancia: 4 minutos
⠀
Ahora cierra los ojos.
⠀
Endereza la espalda y relaja por completo los músculos de la cara.
⠀
Inhala tranquilamente por la nariz.
⠀
Al exhalar lentamente, comienza a emitir un zumbido suave:
⠀
M-m-m-m-m-m-m-m-m...
⠀
Intenta encontrar una tonalidad en la que la vibración se sienta agradablemente en los labios, la zona nasal y el rostro.
⠀
No es necesario emitir un zumbido fuerte.
⠀
Deja que el sonido sea profundo, tranquilo y prolongado.
⠀
Repítelo siete veces, manteniendo el ritmo natural de la respiración.
⠀
Durante las tres primeras repeticiones, presta atención al sonido en sí.
⠀
Durante las dos siguientes, a las sensaciones de la vibración.
⠀
Durante las dos últimas, imagina que el sonido se disuelve gradualmente en el silencio interior.
⠀
Después de la séptima repetición, guarda silencio.
⠀
Permanece sentado con los ojos cerrados aproximadamente un minuto.
⠀
No busques sensaciones especiales.
⠀
Deja que la atención se calme.
⠀
Etapa 3. Contorno luminoso — 6 minutos
⠀
Ahora abre lentamente los ojos.
⠀
No te apresures a observar de inmediato los objetos que te rodean.
⠀
Vuelve a levantar la mano delante de la pared.
⠀
Separa los dedos.
⠀
Mira una pequeña zona de la pared junto a la punta del dedo índice.
⠀
Y ahora, lo más importante.
⠀
Intenta percibir simultáneamente el dedo y el espacio que lo rodea directamente.
⠀
No observes la piel ni la uña.
⠀
Deja que el dedo permanezca ligeramente apartado del punto en el que se concentra tu mirada.
⠀
Mantén una visión suave y sin tensión.
⠀
Después de unos segundos, puedes notar que el borde del dedo se percibe de otra manera.
⠀
Algunas personas tienen la sensación de una fina franja luminosa. Otras perciben un halo oscuro, una ligera neblina o un cambio en el color del fondo.
⠀
Es posible que no vean nada parecido.
⠀
Continúen observando durante 15–20 segundos; después, relájense y descansen.
⠀
Repítanlo varias veces.
⠀
Ahora intenten observar no un solo dedo, sino el espacio entre dos dedos.
⠀
Después, el contorno exterior de toda la palma.
⠀
Presten atención no solo a los propios bordes, sino también al espacio que los rodea.
⠀
Si aparece un efecto visual inusual, no se apresuren a concluir que han visto un campo energético.
⠀
Ante todo, recuerden exactamente cómo era ese fenómeno: su forma, anchura, color y movilidad.
⠀
Hoy aprendemos a ser investigadores atentos de nuestra propia percepción.
⠀
Etapa 4. Investigación del contorno luminoso — 4 minutos
⠀
Y ahora realizaremos otra experiencia interesante.
⠀
Si han observado un halo claro o de color alrededor de los dedos, intenten mover la mano muy lentamente un poco hacia la derecha o hacia la izquierda.
⠀
¿Qué ocurre con el contorno observado?
⠀
¿Sigue el movimiento de la mano?
⠀
¿Desaparece al moverla?
⠀
¿O permanece durante un instante una imagen residual en el lugar anterior?
⠀
Después, cambien el fondo.
⠀
Por ejemplo, en lugar de una pared blanca utilice una superficie de color gris claro u otro fondo uniforme.
⠀
Preste atención a si han cambiado el tono, el brillo o el ancho del contorno.
⠀
Estos experimentos nos ayudarán a comprender mejor la naturaleza de los fenómenos observados.
⠀
Si el efecto depende del color del fondo, de la dirección de la mirada o del tiempo de observación, es una pista importante sobre el funcionamiento de nuestro sistema visual.
⠀
Al mismo tiempo, incluso un contorno que parece moverse junto con la mano no demuestra por sí solo la existencia de un aura visible: fenómenos similares también pueden explicarse por el procesamiento de los límites visuales.
⠀
Etapa 5. Observación de otra persona: 5 minutos
⠀
Si hay cerca una persona dispuesta a ayudarle, pídale que se coloque delante de una pared de color uniforme.
⠀
Es preferible que su ropa contraste con el fondo.
⠀
Siéntese o póngase de pie a una distancia aproximada de un metro y medio a dos metros de ella.
⠀
Ahora intente aplicar la misma técnica de visión relajada.
⠀
No mire directamente el hombro de la persona, sino un poco hacia un lado, a la zona de la pared situada junto al hombro.
⠀
Permita que el contorno del cuerpo permanezca en el campo de visión periférica.
⠀
No es necesario mirar fijamente ni limitar el parpadeo.
⠀
Observe durante intervalos breves.
⠀
Es posible que note una franja clara a lo largo del hombro, un contraste inusual o un efecto de color junto a la cabeza.
⠀
Recuerde esta impresión.
⠀
A continuación, pídale a la persona que muévase un poco y repita la observación.
⠀
Si no hay un ayudante, utilice en su lugar una planta de interior o cualquier objeto con un contorno claramente distinguible.
⠀
Lo principal hoy es familiarizarse con el principio mismo de la observación.
⠀
PARTE QUINTA. DIARIO DE OBSERVACIONES
⠀
Después de terminar la práctica, dedique necesariamente unos minutos a escribir sus observaciones.
⠀
Recuerde qué ocurrió exactamente durante cada etapa.
⠀
1. ¿Logró notar un contorno inusual alrededor de los dedos antes de la práctica sonora?
⠀
2. ¿Cambió algo después de siete ciclos de Bhramari?
⠀
3. ¿Cómo eran los efectos observados: una franja luminosa, una neblina, una sombra, un halo de color u otra cosa?
⠀
4. ¿Dependían estos efectos de la posición de la mano, del color del fondo y de la dirección de la mirada?
⠀
5. ¿Logró notar un contorno similar alrededor de otra persona o de una planta?
⠀
6. ¿Qué resultó más difícil: ver un efecto inusual o mantener la mirada relajada sin esperar nada?
⠀
Será especialmente interesante leer las observaciones de quienes hayan probado esta técnica por primera vez.
⠀
Y recuerde: nos importan las impresiones reales, no el resultado esperado de antemano.
⠀
PARTE SEXTA. ¿CUÁL ES EL SECRETO DE LA VISIÓN SUTIL?
⠀
Después de la clase de hoy, me gustaría llamar su atención sobre una idea interesante.
⠀
Nuestra visión habitual no es un reflejo pasivo del mundo que nos rodea.
⠀
El cerebro procesa constantemente la información que recibe, resalta los contrastes, reconoce formas familiares y crea una imagen integral de la realidad.
⠀
No siempre somos conscientes de lo compleja que es esta labor.
⠀
En cierto sentido, no vemos solo con los ojos. Vemos con todo nuestro sistema visual, incluidas las áreas del cerebro que participan en el procesamiento y la interpretación de la imagen.
⠀
Y cuanto más atentamente observamos nuestra propia percepción, más características asombrosas podemos descubrir en ella.
⠀
En las tradiciones esotéricas, un trabajo así se considera una preparación para desarrollar la visión sutil.
⠀
Desde una perspectiva científica, entrenamos sobre todo la capacidad de observación, la concentración y la conciencia de los efectos visuales.
⠀
No es necesario mezclar estos dos lenguajes descriptivos.
⠀
Podemos familiarizarnos con las antiguas ideas sobre el aura y, al mismo tiempo, investigar qué experiencias visuales reales surgen durante la práctica.
⠀
Precisamente este enfoque me parece el más interesante: no rechazar lo inusual, pero tampoco apresurarnos a atribuirle una naturaleza sobrenatural.
⠀
CONCLUSIÓN DEL SEGUNDO DÍA
⠀
Hoy hemos dado un paso más en nuestro viaje.
⠀
Ayer nuestra atención se dirigió hacia el interior de la conciencia.
⠀
Hoy hemos aprendido a mirar de otra manera el espacio que nos rodea.
⠀
Quizás alguien haya visto por primera vez un contorno luminoso alrededor de sus dedos.
⠀
Alguien se dio cuenta de lo inusual que se comporta la visión cuando dejamos de observar los objetos con tensión.
⠀
Y alguien descubrió que, después de tararear, le resulta más fácil relajarse y concentrarse.
⠀
Todas estas impresiones merecen atención.
⠀
Pero es especialmente importante la habilidad que vamos adquiriendo poco a poco.
⠀
Aprendemos a notar cambios sutiles en nuestra propia percepción y a distinguir la experiencia directa de nuestras suposiciones sobre ella.
⠀
Porque a veces el descubrimiento más asombroso no consiste en que el mundo resultara ser diferente, sino en que lo miramos por primera vez de una manera nueva.
⠀
Mañana nos espera el tercer día: «Tocar lo invisible».
⠀
Esta vez dejaremos descansar la vista y nos dirigiremos a otra asombrosa capacidad de nuestro cuerpo: la sensibilidad.
⠀
Conoceremos elementos del qigong chino, intentaremos sentir el espacio entre las palmas de las manos y exploraremos las sensaciones que en las prácticas orientales se relacionan con la energía vital.
⠀
Mientras tanto, compartan sus observaciones en los comentarios.
⠀
¿Lograron notar algo inusual alrededor de los dedos? Y lo más importante: ¿cambió su percepción después de la práctica sonora?
⠀
¡Me interesará mucho leer sus impresiones!
⠀
Continuará...
⠀
Escuela Mahapurna — Sergey Veretennikov