¿Qué deberíamos considerar el regalo de Dios para cada uno de nosotros y cómo deberíamos utilizarlo? Hoy Bhagavan nos lo recuerda amorosamente.
El ser humano debe comprender que todos los placeres obtenidos al someterse a los sentidos son fugaces y dejan tras de sí huellas de sufrimiento. Es necesario entender que los sentidos deben utilizarse con fines sagrados y para realizar los valores humanos. Solo en ese caso la persona comprenderá el verdadero propósito de su existencia. Dios otorgó los sentidos para que las personas llevaran una vida ideal. Esfuércense por ver lo bueno, pensar en lo bueno, decir palabras agradables y escuchar aquello que sea auspicioso. Sean bondadosos y hagan el bien. Los antiguos sabios indios practicaban el silencio como disciplina espiritual porque comprendían los innumerables beneficios que se obtienen de Mauna (el silencio). Swami Vivekananda recibió una valiosa lección cuando descubrió que, después de diez días de conversaciones interminables, había olvidado todos los shlokas (poemas) que había aprendido de memoria. Al practicar el silencio absoluto durante dos semanas, recuperó su capacidad de memorizar. Las personas deben comprender que la gracia de Dios se obtiene mediante el uso sagrado de los sentidos que Dios les ha otorgado.
Sri Sathya Sai Baba
Discurso divino, 6 de octubre de 1997.
Habiendo recibido un nacimiento tan extraordinario y sagrado como seres humanos, ¡es absurdo decir que no pueden controlar sus órganos sensoriales!
- BABA
El ser humano debe comprender que todos los placeres obtenidos al someterse a los sentidos son fugaces y dejan tras de sí huellas de sufrimiento. Es necesario entender que los sentidos deben utilizarse con fines sagrados y para realizar los valores humanos. Solo en ese caso la persona comprenderá el verdadero propósito de su existencia. Dios otorgó los sentidos para que las personas llevaran una vida ideal. Esfuércense por ver lo bueno, pensar en lo bueno, decir palabras agradables y escuchar aquello que sea auspicioso. Sean bondadosos y hagan el bien. Los antiguos sabios indios practicaban el silencio como disciplina espiritual porque comprendían los innumerables beneficios que se obtienen de Mauna (el silencio). Swami Vivekananda recibió una valiosa lección cuando descubrió que, después de diez días de conversaciones interminables, había olvidado todos los shlokas (poemas) que había aprendido de memoria. Al practicar el silencio absoluto durante dos semanas, recuperó su capacidad de memorizar. Las personas deben comprender que la gracia de Dios se obtiene mediante el uso sagrado de los sentidos que Dios les ha otorgado.
Sri Sathya Sai Baba
Discurso divino, 6 de octubre de 1997.
Habiendo recibido un nacimiento tan extraordinario y sagrado como seres humanos, ¡es absurdo decir que no pueden controlar sus órganos sensoriales!
- BABA